Cuando se puso en camino, llegó uno
corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer
para heredar vida eterna? [18] Jesús le respondió: —¿Por qué me llamas bueno?
Nadie es bueno sólo Dios. [19] Conoces los mandamientos: no matarás, no
cometerás adulterio, no robarás, no perjurarás, no defraudarás, honra a tu
padre y a tu madre. [20] Él le contestó: —Maestro, todo eso lo he cumplido
desde mi juventud. [21] Jesús lo miró con cariño y le dijo: —Una cosa te falta:
anda, vende cuanto tienes y dáselo a [los] pobres y tendrás un tesoro en el cielo; después sígueme. [22] A estas palabras,
frunció el seño y se marchó triste. Palabra de Dios.
domingo, 5 de noviembre de 2017
VIDEOS DE TEXTOS EVANGÉLICOS
6º PRIMARIA LA TEMPESTAD
4º de primaria el rey David
jueves, 2 de noviembre de 2017
MOISES
viernes, 6 de octubre de 2017
RELIGION DE 5º
LA VIUDA DE SAREPTA
lunes, 11 de septiembre de 2017
¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.
Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.
En esto se presentó un experto en la ley y, para poner a prueba a Jesús, le hizo esta pregunta:
—Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?
Jesús replicó:
—¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo la interpretas tú?
Como respuesta el hombre citó:
—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”, y: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”
—Bien contestado —le dijo Jesús—. Haz eso y vivirás.
Pero él quería justificarse, así que le preguntó a Jesús:
—¿Y quién es mi prójimo?
Jesús respondió:
—Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de unos ladrones. Le quitaron la ropa, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto.Resulta que viajaba por el mismo camino un sacerdote quien, al verlo, se desvió y siguió de largo.Así también llegó a aquel lugar un levita, y al verlo, se desvió y siguió de largo.Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba el hombre y, viéndolo, se compadeció de él.Se acercó, le curó las heridas con vino y aceite, y se las vendó. Luego lo montó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó.Al día siguiente, sacó dos monedas de plata y se las dio al dueño del alojamiento. “Cuídemelo —le dijo—, y lo que gaste usted de más, se lo pagaré cuando yo vuelva.”¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
—El que se compadeció de él —contestó el experto en la ley.